A tan sólo 44 minutos de Benidorm, las Cuevas del Canelobre son uno de los principales atractivos turísticos de Alicante, por sus estalactitas, estalagmitas, columnas y medusas
Cerca de Benidorm, a tan solo 42 kilómetros de distancia, se encuentra uno de los espectáculos naturales más impresionantes de la provincia de Alicante: las Cuevas del Canelobre. Están ubicadas en el término municipal de Busot, concretamente en la ladera septentrional de la sierra del Cabeçó d’Or, a unos 700 metros de altitud.
Este enclave, situado aproximadamente a 45 minutos en coche desde Benidorm, dependiendo del tráfico y del punto de partida, constituye uno de los principales atractivos turísticos de la zona. Además, es un magnífico ejemplo de las cavidades kársticas existentes en la provincia y se encuentra en uno de los escasos relieves jurásicos del Prebético alicantino.
Una de las principales características de las Cuevas del Canelobre, es su gran bóveda de 70 metros de altura, una de las más altas de toda España. Entre sus elementos más destacados se encuentra ‘El Canelobre’, una estalagmita situada en el centro de la sala y con más de 100.000 años de antigüedad. También sobresale ‘La Sagrada Familia’, un conjunto de formaciones en el que destaca una columna rocosa de más de 25 metros.
Historia y actividades en las Cuevas del Canelobre
Las Cuevas del Canelobre se desarrollan en calizas del Jurásico superior formadas hace aproximadamente 145 millones de años. Aunque apenas existe información documentada sobre la cavidad antes del siglo XIX, su descubrimiento se atribuye tradicionalmente a los árabes alrededor del siglo X.
Ya podéis uniros a nuestro nuevo canal de Telegram y a nuestro grupo de Whatsapp, para recibir en el momento las noticias que publicamos cada día. ¡Únete pinchando en los enlaces o escanea el QR!


Durante la contienda de la Guerra Civil se utilizaron como taller de reparación de aviones por el ejército republicano. Fue en ese momento cuando se perforó el actual túnel de acceso a la cavidad, que se utiliza en la actualidad para entrar en las cuevas, y se construyeron también varias plataformas en su interior.
Las Cuevas del Canelobre son muy aprecidas por los amantes de la espeleología, pues además de la sala visitable, tienen habilitadas algunas zonas para la práctica de este deporte.
Otra característica que las hace especiales es su impresionante acústica, por eso en su interior se organizan a menudo actuaciones musicales, convirtiéndose en un espectáculo no solo para la vista sino también para el oído.
Prepara tu visita
Desde el 1 de septiembre hasta el 30 de junio, las cuevas permanecen cerradas los lunes. De martes a viernes, la taquilla abre de 10:30 a 16:50 h, mientras que los sábados, domingos y festivos el horario se amplía hasta las 17:50 h.
Los pases guiados se realizan cada 40 minutos. Para conocer las horas disponibles de cada jornada y reservar, es necesario seleccionar en la web oficial el día de la visita y el número de personas. Durante el verano, del 1 de julio al 31 de agosto, las cuevas abren todos los días de la semana de 10:30 a 19:30 h. También disponen de horarios específicos durante Semana Santa y determinadas fechas señaladas.

La entrada combinada para acceder a las Cuevas del Canelobre y al Museo de Música Étnica de Busot cuesta 12 € para los adultos a partir de 16 años y 5 € para los niños de entre 5 y 16 años. La tarifa reducida es de 6 € para jubilados, titulares del Carnet Jove o universitario y personas adultas con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33 %. Los grupos organizados de al menos 20 personas pagan 7 € por visitante.
La entrada es gratuita para los menores de 5 años, los menores con discapacidad hasta los 16 años y las personas empadronadas en Busot. Los horarios, tarifas y pases disponibles pueden consultarse en la página oficial de las Cuevas del Canelobre.
Otros lugares para visitar cerca de las Cuevas del Canelobre: Busot
La excursión a las Cuevas del Canelobre puede completarse con una visita a Busot, localidad de origen musulmán situada aproximadamente a cinco kilómetros de la cavidad. Su casco antiguo conserva diferentes rincones relacionados con la historia y el patrimonio del municipio. En esta localidad puedes conocer:

- El Castillo de Busot: esta fortaleza de origen musulmán está situada sobre un cerro próximo al municipio. Tras el Tratado de Almizra de 1244, se convirtió en un punto fronterizo entre Castilla y Aragón.
- Lavadero Pont la Bassa: conserva el antiguo abrevadero y lavadero conocido como ‘El Llavador’. El espacio es un testimonio del sistema hidráulico que conducía el agua de los manantiales hasta las huertas y del lugar en el que antiguamente se hacía la colada y bebían los animales.
- Parroquia de San Lorenzo Mártir: situada en el casco antiguo, su construcción es anterior a 1596 y se desarrolló en varias fases. Después de sufrir un incendio en 1816, se restauró su bóveda central y posteriormente se incorporaron una nave lateral y la capilla neoclásica de la Comunión.

- Museo de Música Étnica de Busot (calle Mayor): se encuentra en la calle Mayor, frente a la iglesia de San Lorenzo Mártir, y su acceso está incluido en la entrada combinada de las cuevas. Alberga una selección de la colección reunida por el musicólogo Carlos Blanco Fadol durante cuatro décadas de investigación en 145 países. El conjunto completo supera las 4.000 piezas procedentes de culturas de los cinco continentes.
Villajoyosa, también muy cerca
De vuelta a Benidorm, a 31 kilómetros de distancia desde las cuevas siguiendo la N-332, puedes parar en Villajoyosa, una bella y pintoresca localidad, de la que te contamos todo en un artículo al que puedes acceder pinchando aquí.

También recomendamos visitar Jijona, a 19 minutos en coche desde las Cuevas del Canelobre. En esta localidad, destaca la fábrica de turrones Primitivo Rovira, abierta de octubre a diciembre (avda. Constitución), el Castillo –de la época almohade- o la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo renacentista.
En El Mirador de Benidorm te contamos todo lo que necesitas saber sobre la ciudad y sus alrededores: descubre un Benidorm diferente, lleno de secretos y maravillas ocultas relacionadas con la arquitectura, la historia, más allá de las playas y bares.





















