El riesgo en la conducción no empieza en la carretera sino al abrir la puerta de un vehículo estacionado al sol
Con la llegada de las primeras olas de calor a la costa y el aumento de desplazamientos por la Comunitat Valenciana, muchos conductores cometen el error de subir al coche con calor y activar el aire acondicionado a máxima potencia sin ventilar previamente. Según advierte la Dirección General de Tráfico (DGT), este gesto impulsivo es ineficiente para el sistema de climatización y, además, ignora que un habitáculo sobrecalentado dispara la fatiga y el nerviosismo al volante de forma inmediata.
Las cifras que manejan las autoridades de tráfico en zonas costeras como la Marina Baixa deberían hacernos reflexionar antes de girar la llave. En un día donde el termómetro marca 35 °C en el exterior, algo habitual en los veranos de Benidorm, el interior de un vehículo estacionado al sol puede alcanzar rápidamente los 55 °C. Esta diferencia térmica convierte el coche en una trampa de calor que merma nuestras capacidades cognitivas antes de recorrer el primer kilómetro.

El problema real no reside únicamente en el funcionamiento del vehículo, sino en las expectativas del conductor. Es habitual pensar que el confort térmico es una cuestión de lujo, cuando en realidad es un pilar fundamental de la seguridad vial. La acumulación de aire caliente en el salpicadero y los asientos genera un efecto invernadero que el aire acondicionado no puede combatir instantáneamente si las ventanillas permanecen cerradas desde el inicio.
Cómo evitar el riesgo de subir al coche con calor
Para garantizar una conducción segura y eficiente tras subir al coche con calor, la clave reside en cambiar el orden de nuestras acciones. La recomendación de los expertos es clara: primero ventilar, después arrancar. Este proceso permite que la masa de aire caliente, que puede llegar a ser sofocante, sea expulsada de forma natural por corrientes de aire antes de forzar el sistema eléctrico del vehículo.
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Para optimizar este proceso y mejorar tu seguridad en carretera, puedes seguir estas pautas:
- Apertura cruzada: abre las puertas o baja todas las ventanillas durante al menos un minuto antes de iniciar la marcha para que el aire circule.
- Circulación inicial: durante los primeros metros de conducción, mantén las ventanillas ligeramente bajadas mientras el aire acondicionado empieza a enfriar el circuito.
- Uso del parasol: este accesorio clásico es la medida más efectiva en Benidorm, capaz de rebajar más de 10 grados la temperatura interior y evitar que el volante alcance los 80 °C.
El impacto térmico en la capacidad del conductor
No debemos subestimar el factor humano ante las altas temperaturas. Conducir en un entorno con un calor excesivo aumenta hasta un 20% el riesgo de sufrir un accidente, una cifra equivalente a conducir bajo los efectos de ciertas tasas de alcohol. El exceso de grados favorece la aparición de la fatiga, reduce los reflejos y aumenta la agresividad, factores críticos cuando nos enfrentamos a las retenciones habituales en los accesos a las playas.

Según la DGT, la temperatura ideal dentro del habitáculo debe oscilar entre los 22 y 24 °C. Mantener este rango ayuda a que el cuerpo no sufra cambios bruscos al salir al exterior y permite que el sistema de climatización trabaje bajo un régimen de consumo sostenible. En definitiva, preparar el coche para el verano en Benidorm consiste en adoptar hábitos inteligentes desde que tocamos la manilla de la puerta.
























