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Ketty celebra 100 años en Benidorm: “Llevo aquí décadas y si viviese otra vida, elegiría de nuevo esta ciudad”

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centenaria en Benidorm
Enriqueta "Ketty" cumple 100 años
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Esta vecina centenaria repasa una vida marcada por la familia, algunas pérdidas y las amistades que encontró en la ciudad que eligió para vivir tras enviudar: “Benidorm para mí es el cielo”

Cumplir 100 años no sucede todos los días y hacerlo en Benidorm puede ser particularmente especial, más aún cuando ser centenaria se celebra rodeada de varias generaciones de una misma familia y conservando la capacidad de recordar una vida que comenzó antes de la Guerra Civil y que ha llegado hasta la era de los teléfonos móviles. Enriqueta, aunque todos la conocen como Ketty, acaba de alcanzar el siglo de vida el pasado martes 26 de mayo en Benidorm, la ciudad donde decidió quedarse tras la muerte de su marido y donde asegura haber vivido algunos de sus años más felices.

Su hija Paloma, su yerno José Carlos, su bisnieta Alba y todos los sobrinos y sobrinos nietos que siguen en su vida viajaron para acompañarla en una fecha tan especial. Y nosotros, desde El Mirador de Benidorm, hemos sido testigos de esta celebración de centenario en la mejor ciudad para hacerlo, Benidorm. Llena de emoción, Ketty nos habla de recuerdos, amistades, cambios y de una ciudad a la que considera su hogar.

Ketty centenaria paseando por Benidorm
Ketty paseando por Benidorm

A sus 100 años, reconoce que nunca se ha detenido demasiado a pensar en lo que supone alcanzar una edad tan excepcional. “La verdad es que no he pensado en ello. Pienso en otras cosas”. Habla de la edad con naturalidad y sin dramatismos. Aunque admite que la salud requiere cuidados, destaca con orgullo aquello que considera más importante: “Lo que mejor me funciona es la cabecita, el cerebro. Porque lo demás lo vamos arreglando”.

La decisión de esta vecina centenaria de quedarse en Benidorm

Ketty nació en un pueblo de la Comunidad de Madrid, aunque gran parte de su vida transcurrió lejos de allí. Tras casarse, se trasladó a Galicia junto a su marido, ingeniero de caminos, y durante años Benidorm fue únicamente el destino elegido para las vacaciones familiares.

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cumpleaños ketty centenaria
La familia, celebrando el cumpleaños de Ketty.

Todo cambió cuando enviudó. La vivienda que tenían en la ciudad se convirtió en su nuevo hogar y tomó una decisión que marcaría el resto de su vida. “Cuando faltó mi marido, como teníamos casa en Benidorm porque veníamos a veranear, me quedé aquí”. Lo que encontró en la ciudad mediterránea fue mucho más que un lugar donde vivir: “Empecé a tener amistades estupendas y a poder vivir otra vida, pero casi otra vida mejor”.

A lo largo de su vida tuvo que enfrentarse a pérdidas muy duras: su marido, poco después de que este se jubilara, y también a varios de sus hijos. Sin embargo, asegura que la etapa que comenzó en Benidorm le permitió recuperar la ilusión y construir una nueva rutina rodeada de amigos. “Esta vida que he vivido aquí me ha hecho feliz”, rememora esta centenaria de Benidorm.

Enriqueta con familia y amigos centenaria en Benidorm

El Benidorm que recuerda Ketty, la nueva centenaria de Benidorm

Las primeras imágenes que conserva de la ciudad esta vecina centenaria de Benidorm se remontan a los años de gran crecimiento turístico. Aunque reconoce que ha cambiado enormemente, guarda un recuerdo muy especial de aquella época. “No había tantos extranjeros. Era más tranquilo. Muy social. Había mucha relación entre la gente”, explica.

Sus recuerdos están ligados a las amistades, las actividades culturales y las reuniones que formaban parte de la vida cotidiana. Habla de clubes de lectura, agrupaciones musicales y de una ciudad donde era habitual encontrarse con amigos y compartir tiempo juntos. “Había mucha unión, mucha amistad. Amistad verdadera. Nos queríamos, y salíamos a bailar casi todos los días”.

Por eso, cuando se le pregunta qué es lo que más echa de menos, no menciona edificios ni paisajes: “Las amistades que ya no están. La gente que se ha ido”.

Ketty en la fiesta de su 100 cumpleaños
Ketty en la fiesta de su 100 cumpleaños

Hoy mantiene menos vida social debido a las limitaciones físicas, pero sigue recordando con cariño aquella etapa. Y pese a todos los cambios que ha experimentado la ciudad, tiene claro que volvería a tomar la misma decisión: “Si tengo que volver a vivir otra vida, me vengo a Benidorm”.

Y a quienes tienen una visión negativa de esta ciudad de los rascacielos les responde desde la experiencia de varias décadas viviendo aquí: “Benidorm es un edén. Benidorm es un verano continuo. Tenemos sol siempre. Se disfruta mucho”.  Para ella, no hay mejor definición posible: “Benidorm es el cielo”.

Una vida junto al mar

Durante décadas, la playa ha formado parte de su rutina diaria: “Yo he sido muy playera. Me ha encantado nadar. Me ha encantado ir a la playa a diario”. Hasta hace pocos años seguía caminando con frecuencia hasta la costa.

Ahora, cuando las piernas ya no le permiten recorrer las mismas distancias, mantiene el ejercicio desde casa. Durante la pandemia se compró una cinta para caminar y todavía la utiliza. “Nos vamos hasta la playa desde el Rincón de l’Oix, desde nuestra terraza”, bromea.

Ketty junto a la playa
Ketty frente a la Playa de Levante

El sentido del humor sigue intacto para Ketty. “Les tengo encargadas unas piernas a los Reyes Magos”, dice entre las risas de sus familiares.

Los cambios que ha vivido Ketty, la nueva centenaria de Benidorm, en un siglo de vida

La vida de Ketty atraviesa prácticamente toda la historia reciente de España. “Fíjate que a los 10 años viví una guerra y a los noventa he aprendido a manejar el teléfono móvil”, resume así, en una frase, su experiencia de vida que abarca un siglo entero.

“Mucho, muchísimo he aprendido”, afirma. La curiosidad ha sido una constante en su día a día. Recuerda que siendo joven ayudaba en casa mientras sus hermanas trabajaban y aprovechaba cualquier oportunidad para seguir formándose dando clases de cultura general, tecnografía o mecanografía. “Yo el tiempo lo exprimía. No perdía nada”.

Si pudiera volver atrás, tiene claro qué cambiaría. “Me hubiera gustado estudiar una carrera. Y sobre todo Medicina. Habría estudiado una carrera en tiempos normales”.

Ketty en la fiesta de su 100 cumpleaños
Ketty junto a su familia en la fiesta de su 100 cumpleaños

La familia, el gran pilar

Si hay algo que emociona especialmente a Ketty es la familia. Varios familiares organizaron para ella una cena sorpresa en el Hotel Bali de Benidorm. Hacía años que no coincidía con algunos de sus seres queridos y la reunión familiar fue, según reconoce, uno de los mejores regalos posibles. “Pasamos un día maravilloso. Todavía lo estoy viviendo. Estoy muy agradecida por la fiesta que me han organizado”, confiesa asegurando que eso ha sido mejor que cualquier homenaje u obsequio de los que ha recibido.

“Tantas personas que no contaba que iban a venir de fuera y las he tenido y disfrutado muchísimo. Me han hecho muy feliz”, resume y añade que:“Para mí la familia es lo más importante”. Por eso, no podía tener mejor celebración para su centenario. Sobre si le queda algún deseo por cumplir, la respuesta es clara: “Ahora mismo estoy cumpliendo uno de los deseos que tenía por cumplir, que estuvieran aquí conmigo”.

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