Es una pequeña isla de unas 7 hectáreas de superficie, situada en frente de la costa de Benidorm, que posee un elevado interés turístico y medioambiental
L’Illa de Benidorm, también conocida como ‘Isla de los Periodistas’, es una isla con forma triangular situada frente a la costa de la ciudad de Benidorm, en la provincia de Alicante, que atrae la atención de turistas que visitan la ciudad y es una joya medioambiental, tanto por las aves que se pueden ver como por el fondo submarino, así como la flora que inunda la roca.
Se encuentra a unos 4 kilómetros del puerto de Benidorm, su superficie es de 7 hectáreas y tiene una longitud cercana a los 400 metros. Debido a su localización, proximidad y estructura se cree que en algún momento fue parte de la gran Serra Gelada.

El nombre de ‘Isla de los Periodistas’ proviene de una anécdota histórica de mediados del siglo XX, cuando un grupo de periodistas la visitó y popularizó sus encantos en los medios de comunicación de la época. Fue después, en 1970, con la 38 asamblea de la Federación Nacional de Asociaciones de Periodistas de España, que tuvo lugar en Benidorm, cuando se atribuyó a l’Illa el calificativo de ‘Isla de los Periodistas’, poniendo en valor la labor informativa y potenciadora del turismo de Benidorm de aquellos profesionales de la información.
Leyenda sobre el origen de l’Illa de Benidorm
Entre las leyendas más conocidas sobre el origen de la isla sobresale la que cuenta la trágica historia de amor entre un caballero y una dama.
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Según el relato, la joven enfermó gravemente y su enamorado, desesperado por salvarla, ascendió a la cima del Puig Campana -una montaña de 1.406 metros de altitud situada al noroeste de Benidorm, muy cerca de la isla- para pedir ayuda a un sabio brujo. Sin embargo, el hechicero le advirtió que no existía cura posible y que la muchacha moriría cuando el sol se ocultara.
Preso de la desesperación, el caballero descargó un golpe de espada sobre la montaña, provocando el desprendimiento de un fragmento de roca que dio origen a l’Illa de Benidorm. Con ese gesto consiguió retrasar unos instantes la puesta de sol, pudiendo pasar un poco más de tiempo junto a su amada antes de su muerte.

También se cuenta que fue un gigante que propinó una patada a la cima del Puig Campana y lanzó un trozo hacia el mar, que se convirtió en l’Illa de Benidorm. En ambos casos, se asocia la curiosa hendidura en forma de ‘u’ en la cima de la alta montaña que se puede ver desde cualquier punto de la ciudad, como el espacio donde falta el trozo que ahora es l’Illa.
Cómo llegar a l’Illa de Benidorm
Aunque pueda parecer un lugar remoto, la isla se encuentra a solo unos minutos de distancia de la ciudad. Todos los días, entre las 10 h y las 18 h, salen embarcaciones desde el puerto de Benidorm -situado en el extremo sur de la playa de Levante-, con trayectos de unos 15 a 20 minutos y un precio aproximado de 23 € por persona.

Las empresas que gestionan el servicio realizan salidas regulares durante todo el año, incrementando la frecuencia en la temporada estival. Algunos barcos cuentan con fondo de cristal, lo que permite disfrutar de vistas del fondo marino durante el viaje, ofreciendo una primera toma de contacto con el ecosistema de la isla antes de llegar a ella.

El desembarco se efectúa en un pequeño muelle que conecta con el bar-restaurante que sirve como punto de acogida para los visitantes. Desde ese lugar parten los senderos que recorren la isla y conducen a los distintos miradores naturales.
No es necesario ningún permiso especial para acceder, aunque sí es fundamental respetar las normas del Parque Natural: permanecer en los caminos señalizados, no perturbar a las aves y evitar dejar residuos. Se recomienda llevar calzado cómodo, agua y protección solar, ya que el terreno carece de sombra y de infraestructuras turísticas más allá del embarcadero.

L’Illa, un lugar ideal para el buceo y un increíble mirador de la ciudad
Si te animas a visitar l’Illa de Benidorm, puedes elegir entre distintas formas de explorarla. La actividad más demandada es la de buceo y snorkel, ya que el fondo marino de la isla es considerado uno de los mejores puntos de inmersión de la costa alicantina.

Sus aguas, limpias y calmadas -sobre todo durante la primavera y el otoño- ofrecen una excelente visibilidad para observar con detalle la fauna marina que habita entre las formaciones rocosas y las praderas de posidonia.
Hay recorridos submarinos señalizados que pueden hacerse acompañados por guías o de manera independiente (si se cuenta con la experiencia necesaria). Además, hay una zona de la isla en la que se sitúa una formación montañosa de 300 metros de profundidad, conocida como el Bajo de la Llosa, que constituye un fondo marino más exigente destinado a buceadores titulados.

Sin embargo, muchos visitantes optan por la alternativa terrestre de realizar rutas de senderismo (como otras que te hemos propuesto cerca de Benidorm), que transitan por diferentes miradores en acantilados y permiten disfrutar de impresionantes vistas de la costa benidormense y que se únen a otros bellos miradores de la ciudad como el de la Cruz.
La isla es muy atractiva para los amantes de la fotografía de naturaleza o para quienes simplemente desean disfrutar de un entorno tranquilo frente al mediterráneo, lejos del bullicio de Benidorm. Y, si prefieres un plan más relajado, puedes acercarte al restaurante de la isla, que ofrece la opción de tomar algo con vistas al mar sin necesidad de realizar grandes esfuerzos.
Ten en cuenta que la isla no tiene población estable, dado que allí no duermen ni los empleados del restaurante ni los tripulantes de los barcos que hacen el trayecto desde el puerto de Benidorm. Es un lugar donde solo residen los animales que lo habitan, es decir, naturaleza pura.


























