Aparcar en doble fila frente al colegio, una práctica habitual en las horas punta escolares que está prohibida y puede acarrear sanción, aunque el conductor no se baje del coche
Aparcar en doble fila frente al colegio convierte cada mañana la misma escena en algo cotidiano. Coches detenidos en doble fila, niños bajando con rapidez y circulación bloqueada durante minutos. Lo que muchos consideran un gesto puntual puede tener consecuencias económicas claras: aparcar en doble fila frente a un colegio puede costar hasta 200 €.
La normativa de tráfico no deja lugar a dudas y el margen de tolerancia es mucho menor de lo que suele creerse.
Qué dice la ley sobre aparcar en doble fila
La legislación de tráfico prohíbe estacionar en doble fila porque obstaculiza la circulación y pone en riesgo la seguridad vial. La sanción por esta infracción puede alcanzar los 200 €.
Existe una excepción muy concreta: detenerse menos de dos minutos sin abandonar el vehículo y sin obstaculizar gravemente el tráfico. Sin embargo, en el entorno de un colegio y en horario de entrada o salida, esa condición es difícil de cumplir. El volumen de coches hace que cualquier parada en doble fila afecte al flujo de circulación.
Ya podéis uniros a nuestro nuevo canal de Telegram y a nuestro grupo de Whatsapp, para recibir en el momento las noticias que publicamos cada día. ¡Únete pinchando en los enlaces o escanea el QR!


Desde la Dirección General de Tráfico insisten en que estas maniobras generan retenciones, situaciones de riesgo y accidentes evitables, especialmente cuando hay menores cerca de la calzada.
Por qué es especialmente peligroso en zonas escolares
Las inmediaciones de los colegios concentran peatones, bicicletas y vehículos en poco espacio y en un corto periodo de tiempo. Un coche detenido en doble fila reduce la visibilidad, obliga a maniobras imprevistas y dificulta el paso de otros conductores y servicios de emergencia.
Además, la bajada apresurada de los niños por el lado de la calzada incrementa el riesgo de atropello o golpes con otros vehículos.

Alternativas para evitar multas y ganar tranquilidad
La recomendación general es aparcar correctamente y acceder a pie al centro escolar. Aunque no siempre es sencillo, especialmente en zonas céntricas, planificar con algo más de margen puede marcar la diferencia.
Jennifer Amador, directora de EasyPark España (parte del grupo Arrive), aconseja salir de casa con tiempo suficiente para buscar aparcamiento en calles cercanas. “Incluir un pequeño margen en la rutina diaria permite estacionar sin prisas y empezar el día con menos estrés”, señala.
Aplicaciones de aparcamiento también pueden ayudar a localizar zonas próximas donde sea más fácil estacionar, evitando vueltas innecesarias y paradas indebidas.

Seguridad al bajar del coche
Una vez estacionado correctamente, conviene extremar la precaución:
- Los niños deben bajar siempre por el lado de la acera.
- La mochila es más segura en el maletero, evitando golpes en frenadas.
- Los menores deben viajar en los asientos traseros y con sistemas de retención homologados o cinturón de seguridad si superan los 135 centímetros de altura.
Son gestos simples que reducen riesgos en un entorno especialmente sensible.

Aparcar en doble fila frente al colegio: un hábito común que sale caro
Aparcar en doble fila frente al colegio puede parecer una solución rápida, pero es una infracción clara y sancionable. Planificar el trayecto, aparcar con antelación y caminar unos minutos no solo evita multas, también mejora la seguridad de todos.
En zonas escolares, la prisa nunca compensa el riesgo.



























